NetClub


'A Miragaia'
Carlos G. Meixide
Carlos G. Meixide (Vilagarcía, 1977) ademas de periodista, humorista (integra el grupo Os da Ría) es el autor de la obra 'A Miragia', un libro infantil publicado en 2004. Siempre escribe en gallego y sus proyectos no han quedado ahí, desde 'A Miragaia' ha participado en diversos concursos literarios con su primera novela, que mereció una mención especial en los Premios Blanco Amor de Novela. Fuera de la literatura Carlos Meixide también ha llevado a cambo importantes proyectos, uno de ellos fue el cortometraje 'O meu nome, o meu mundo' que participó en el Festival de Cine y Vídeo de Nueva York, en el año 2001.

Has publicado A Miragaia, un libro infantil, ¿qué fue lo que te llevó a escribir para niños?
No sé, supongo que curiosidad. Si te digo la verdad nunca había tratado con niños hasta ahora que tengo una sobrina, Sara, muy guapa. Pero entonces mi interés era nulo.

¿Es la literatura infantil lo que más te interesa o tienes otros proyectos literarios?
No me interesa demasiado. No leo literatura infantil si soy sincero pero no creas que no estoy contento con A Miragaia ni que no puse cariño al escribirla. De alguna manera suponía descubrir hasta que punto era capaz de hacer algo con un tipo de lector que no conozca. Y exige ser muy preciso escribiendo. En todo caso yo no soy demasiado partidario de escribir para niños en función de su edad. Considero más apropiado que descubran la literatura sin tener ayuda, que la curiosidad por conocer los impulse a hacer un esfuerzo... Y sí, tengo nuevos proyectos, he escrito una novela de 'amor, humor y sexo' y en breve habrá noticias.

¿Con qué dificultades se encuentra un autor cuando intenta publicar una novela?
En mi caso sólo tengo una novela y mi único contacto con las editoriales ha sido a través de los premios a los que me he presentado -los gordos, quería pegar un pelotazo-. La novela tuvo una mención de honor en el último Blanco Amor. Podría especular sobre el mundo editorial pero no tengo tanto fundamento como para sacar conclusiones. Aunque a veces dudo de que realmente quieran vender libros.

¿Cuál es, según tu perspectiva, la situación de la literatura gallega ahora?
Honestamente, apenas leo literatura gallega, excepto algún amigo como Diego Ameixeiras o Séchu Sende o alguna cosa puntual que llega a mis manos. SEría injusto criticar por criticar pero es cierto que me quedan todavía muchos libros por leer y la novela gallega actual no me atrae demasiado: temas bastante rancios, estilos un poco farragosos y una sensación de chiringuito que se retroalimenta y en el que no percibo voluntad de dar un paso adelante y arriesgar, buscar nuevos lectores. Dicen que en Galicia la gente no lee, yo creo que lee, más o menos, como en todas partes, lo que pasa es que es una justificación fácil. La misma que utilizan otros para justificar los malos resultados electorales y Galicia aún no está preparada...

Háblanos de los otros proyectos creativos que has realizado...
Son prolyectos que se han ido realizando a lo largo del tiempo, siempre con mi amigo Tomás Lijó, y lo que es más importante, que han sido realizados más por pasarlo bien que por cualquier otro tipo de ambición. Hai que botalos, en cambio, es un proyecto emocionante por cuanto supuso de esfuerzo colectivo, de compromiso de tanta gente, de demostración de que los gallegos también tenemos talento y de que parece ser que efecto lo conseguimos. Todo lo contrario de lo que es el chiringuito de la cultura subvencionada del país.

¿En qué área te sientes más cómo?
Va por rachar. Nunca pensé que fuese capaz de escribir una novela, pero la escribí y fue una experiencia emocionante. Lo audiovisual me interesó siempre, la poesía y la canción también, pero al final, me da la impresión de que hago poco de todo pero que no sé hacer nada bien. Estoy en crisis últimamente...